Sutherland Macdonald, el primer tatuador profesional británico

Publicado por Eusebio Sánchez el

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Sutherland Macdonald
El tatuador Sutherland Macdonald


Si pensamos en la Inglaterra victoriana se nos vienen a la cabeza famosas pinturas de la época, con personas embutidas en grandes vestidos y elegantes ropajes ocupando la mayor parte de su cuerpo, lo que no nos mostraban es que muchas de aquellas personas escondían bajo tantas capas de tela grandes tatuajes, algunas de dichas personas incluso de la realeza.

El tatuaje llegó a la sociedad británica a manos de James Cook, tras ver este y su tripulación la cultura polinesia en sus viajes por el Pacífico (1768-1779), con el paso del tiempo el tatuaje fue haciéndose un hueco ganando popularidad tanto en la alta sociedad como en el populacho.
Por su parte, nuestro protagonista, Sutherland Macdonald (1860-1942), un escocés que trabajaba como operador de telégrafo para el ejército británico descubrió dicho arte y empezó a hacer sus pinitos con el tatuaje tatuando a soldados durante la guerra anglo-zulú.

Baños turcos Hammam, Londres
Baños turcos Hammam de Londres, en los que Macdonald abrió su estudio. No existentes en la actualidad debido a una bomba en 1941
Le cogió el gusto ya que tras salir del ejército empezó a tatuar de forma profesional, primero montó un estudio en el pueblo militar de Aldershot, Hampshire alrededor de 1880, y en 1889 se trasladó a un sótano de los baños turcos Hammam en la calle Jermyn 76, en Londres.
Era algo inaudito, Macdonald hizo que su trabajo fuese reconocido como profesión (algo que ya existía en otros países), de hecho el Post Office Directory (las Páginas Amarillas de aquella época) tuvo que crear en 1894 una nueva categoría en el listado sólo para él, Macdonald insistió en el nombre, mezclaron la palabra Tattoo con Artists y crearon la categoría Tattooists en vez de Tattooers. Durante 4 años fue el primer y único estudio de tatuajes de Gran Bretaña, al que luego le seguirían otros.

Post office Directory
Listado en el Post Office Directory de Londres


Macdonald comenzó trabajando con herramientas rústicas, influenciado por un tatuador japonés de la época, Hori Chiyo, pero en 1894 patentó su propia máquina eléctrica. No fue el primero en ello, ya que en 1891 el tatuador neoyorquino Samuel O'Reilly se le adelantó y patentó su máquina de tatuar, como puede leerse en éste otro artículo publicado en ZonaTattoos. A pesar de patentar su propia máquina, un artículo publicado en 1897 en Strand Magazine declaró “que para el sombreado o trabajo pesado Macdonald todavía usaba herramientas japonesas, de marfil, etc”.

Patente de la máquina de Macdonald
Patente de la máquina inventada por Macdonald en 1894


Herramientas usadas por Macdonald
Herramientas usadas por Macdonald para tatuar


Tirando de hemeroteca y viendo periódicos de la época he podido constatar la fama que llegó a tener Macdonald, con numerosas entradas en revistas y periódicos ingleses, americanos y australianos.

La primera referencia que encontré de él fue en un periódico australiano de 1889, el Brisbane Courier. En él, un periodista hace referencia a una publicación en la que un tatuador japonés empieza a dedicarse a tatuar profesionalmente en Hong Kong, se preguntó si en Londres habría alguno y fue cuando dio con Macdonald.

Relata la visita que le hizo, le enseñó donde hacía sus operaciones, en el sótano de los mencionados baños turcos. Llama a sus clientes víctimas aunque luego dice que no las considera víctimas ya que Macdonald les aplicaba cocaína bajo la piel para evitar el dolor del tatuaje.
El uso de la cocaína como anestésico local no hacía mucho que se había descubierto (de hecho fue el primer anestésico local), fue en 1884 cuando un colega de Freud descubrió dicho uso, por lo que no es de extrañar que Macdonald aprovechase dicho descubrimiento para alivio de sus clientes. ¿Afectaría al resultado del tatuaje?, no lo sabemos y mejor no experimentar con ello...

Publicidad del estudio de Sutherland Macdonald
Publicidad del estudio de Sutherland Macdonald
Algo curioso que también menciona es que una vez acabado el tatuaje aplicaba glicerina en vez de vaselina, éste hombre se adelantaba a su tiempo.

También son muchos los periódicos que se hicieron eco de un descubrimiento que hizo que numerosas damas de la época acudiesen a nuestro tatuador. Al parecer, una mujer americana, cansada de tener que maquillar constantemente sus pálidas mejillas preguntó a Macdonald si habría alguna forma de tatuarle coloretes. Éste, que se ve que le gustaba mucho experimentar, le dijo que haría unas pruebas y le respondería más adelante.

El tatuador experimentaba en sí mismo, usó distintas tonalidades de rojo e hizo pruebas en su tobillo hasta quedar contento con el resultado. Además, según menciona otro medio, el artista lucía en la cara, bajo un ojo, una fea marca por dichos experimentos.

Una vez decidido, se puso en contacto con su clienta y se pusieron manos a la obra, ella quedó tan contenta que corrió la voz y el descubrimiento fue todo un éxito.
Pero por lo visto no a todas sus clientas les parecía buena idea, según relata, una señora escribió a Macdonald preguntando qué pasaría cuando muriese, si los coloretes seguirían estando ahí. Evidentemente éste le dijo que sí, a lo que la señora le respondió que prefería seguir siendo pálida a que la gente hablase de ella tras su muerte.
¿Cómo sería dicho tatuaje de mejillas?, no he encontrado constancia de ello, pero creo que podemos hacernos una idea...

Los experimentos y descubrimientos de Macdonald no se quedaron ahí, de hecho se puede decir que fue todo un pionero del mundo del tatuaje al que debemos estar agradecidos. Cuando empezó a tatuar, los únicos colores que se usaban eran dos, azul índigo y rojo. Tras experimentar durante 4 años consiguió introducir en la paleta de colores 4 colores más, verde, azul ultramarino, un tono lavanda y amarillo, algo de lo que también se hicieron eco numerosos periódicos de la época.
No sólo eso, aparte de los coloretes tatuados hizo pruebas en sí mismo insertando diamantes rosas en su piel, de forma que estos simulasen ojos de dragones y otras bestias.

Macdonald se hizo un nombre y una fortuna tatuando a personas de todos los niveles sociales durante más de cuarenta años. Su éxito lo llevó a tatuar a todo tipo de celebridades, entre sus clientes estuvieron varios hijos de la reina Victoria, los reyes de Noruega y Dinamarca, un hijo del Marqués de Salisbury, el duque de York, el príncipe Christian de Dinamarca, etc. Por sus manos pasaban además altos rangos del ejército para tatuarse motivos militares. George Burchett, un famoso tatuador alumno suyo, dijo de él en su libro de 1953, Memoirs of a Tattooist que era "Un hombre bien hablado, inteligente y gentil, Sutherland Macdonald se hizo amigo de sus clientes, que lo trataron como un igual".

Además de las distintas personalidades a las que tatuó, Macdonald contó cómo un tatuaje suyo salvó la vida del Conde de Lonsdale. Antes de partir a la guerra de Matabele Macdonald hizo en la espalda del noble un tatuaje de Satanás. Dicho conde fue capturado por un matabele pero éste fue incapaz de matarlo tras ver su tatuaje, arrodillándose ante él.

¿Qué tal tatuaba?, a continuación podéis ver algunos de sus trabajos.

Tatuaje en el pecho
Tatuaje en el torso
Tatuaje en la espalda
Tatuaje en la espalda
Tatuaje en brazo
Tatuaje de escudo en pecho
Tatuaje torso y brazos
Tatuaje oriental
Tatuaje de peonías
Tatuaje de Macdonald en torso y brazos
Tatuaje de Macdonald en pecho y brazos
Tatuaje en pecho y brazos
Tatuaje de escudo
Tatuaje en la espalda
Tatuaje de serpiente en el cuello
Tatuaje de dragón

Como podéis ver, era todo un portento para la época, y más con las herramientas de entonces.
Otro periódico recoge una declaración suya cuando contaba ya con 75 años, pensaba que el arte tatuaje estaba decayendo al decir "Pienso que mi arte está menguando. La gente tiene miedo a las agujas, aunque éstas son bastante inofensivas". Una pena que no haya podido ver que se equivocaba.

Sutherland Macdonald murió el 18 de Junio de 1942 a la edad de 81 años y está enterrado en el cementerio de Surbiton, Londres, por si queréis visitar su tumba.

En cuanto a las fotos, la mayoría son parte de la exposición Tattoo: British Tattoo Art Revealed, que puede visitarse en el Museo Marítimo Nacional de Cornualles hasta el 7 de enero de 2018, si vas a estar por allí no deberías perdértelo.

Si lo deseas puedes consultar en las fuentes los distintos periódicos y revistas que he encontrado, he preparado recortes sobre algunos de ellos.

Fuentes:

Pearson's Magazine 1902 (Pag 1-2-3)
Fotos de The National Archives

Comentarios

Me alegro de que te haya gustado :)

En respuesta a...

Me ha parecido muy interesante el articulo. Muchas gracias.

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Miguelgato


Hace 2 meses

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Admin ·

Me ha parecido muy interesante el articulo. Muchas gracias.

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Miguelgato ·

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